Las ciudades de Santiago y Santo Domingo han sido agraciadas con la instalación de sistemas semafóricos más modernos, que permiten un mayor ahorro de energía y en algunos casos informan sobre que tiempo permanecerán en una determinada luz. Este tipo de semáforos permiten un ahorro entre 70% y 85% de la energía eléctrica consumida con relación a los anteriores sistemas instalados. Esto es debido a que la iluminación es producida por varios LEDs (por sus siglas en ingles de Light Emitting Diodes o Diodos Emisores de Luz) los cuales son una tecnología mucho más eficiente y duradera que las comúnmente utilizadas lámparas de filamento incandescente.